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Caza

Caza

Hace que los furnis elegidos persigan al usuario más cercano, una baldosa cada vez.

En cada ejecución, el furni mira quién tiene cerca y da un paso hacia él. Es lo que convierte un mueble en un monstruo.

Lo importante es a quién considera cerca: solo mira la cruz cardinal de tres baldosas en cada dirección —norte, sur, este y oeste—. No ve en diagonal, ni siquiera la casilla diagonal pegada a él. Si te acercas de esquina, no te caza.

Cuando alcanza a alguien, dispara el causante Colisión, que es donde se decide qué pasa al ser atrapado.

Y cuando no ve a nadie, no se queda quieto: deambula. Se mueve a una cardinal libre al azar. Eso es lo que hace que el monstruo parezca vivo aunque la sala esté vacía, pero también significa que no se queda donde lo dejaste: si lo quieres parado hasta que aparezca alguien, tendrás que encender y apagar la pila con una condición.

Ventana de configuración de Caza

Selección de furnis, uno a uno, por tipo o desde el contexto.

Un monstruo que patrulla y atrapa:

Pila A:
Causante: Periodos [1 s]
Efecto: Caza [el monstruo]
Pila B:
Causante: Colisión
Efecto: ¡Adiós! [la mazmorra]
Efecto: Mensaje ["¡Te ha atrapado!"]

El periodo es la dificultad. Con un segundo, el monstruo es lento y esquivable; con medio segundo da miedo de verdad. Bajar de ahí carga la sala sin hacerlo mucho más difícil.

La ceguera diagonal no es un fallo, es el juego. Los jugadores aprenden a moverse en diagonal para escapar, y eso es parte de la gracia.

Se va de su sitio solo. Como deambula cuando no hay nadie cerca, a la larga acaba lejos de donde lo pusiste. Si necesitas que vuelva, A cero con un periódico largo lo devuelve.