Fuentes y objetivos
Casi todos los efectos tienen que responder a dos preguntas antes de actuar: ¿a quién? y ¿con respecto a qué?. Eso es lo que configuran los desplegables de fuente que verás en sus ventanas.
Las dos preguntas
Sección titulada «Las dos preguntas»Un efecto como “mover usuario hacia furni” necesita dos cosas distintas:
- El objetivo – a qué usuario voy a mover.
- La referencia – hacia qué furni lo muevo.
Cada una tiene su propio desplegable, y cada una puede venir de un sitio diferente.
De dónde puede salir cada una
Sección titulada «De dónde puede salir cada una»Las opciones concretas cambian según el efecto, pero se agrupan en cuatro familias:
El causante. El usuario que disparó la pila, o el furni que se pisó o se clicó. Es lo más inmediato y lo que casi siempre quieres cuando la pila reacciona a una persona.
Elegidos a mano. Los furnis que seleccionaste tú al configurar la ventana del efecto. Fijos: los mismos en cada ejecución.
El selector de la pila. El conjunto que resolvió el selector en la primera fase. Es la opción que convierte una pila de “actúa sobre uno” a “actúa sobre muchos”.
La señal. Cuando la pila se disparó por una señal, la señal puede traer consigo usuarios o furnis desde la pila que la envió. Así se pasa información entre pilas sin variables.
Cuando hay más objetivos que referencias
Sección titulada «Cuando hay más objetivos que referencias»Aquí está la parte que confunde a todo el mundo, y merece la pena entenderla porque cambia por completo lo que hace una pila.
Imagina un efecto que teletransporta usuarios a un furni. El selector te ha dado 12 usuarios, y como referencia has puesto 2 furnis. ¿Qué pasa?
No es un sorteo. Es un reparto: el sistema recorre los objetivos en orden y va rotando entre las referencias disponibles.
usuario 1 → furni Ausuario 2 → furni Busuario 3 → furni Ausuario 4 → furni B...Con 12 usuarios y 2 furnis salen 6 y 6, siempre. No 7 y 5, ni 9 y 3. El reparto es equilibrado por construcción.
Por dónde empieza el reparto es al azar
Sección titulada «Por dónde empieza el reparto es al azar»Si el reparto empezara siempre por la primera referencia, la referencia A recibiría siempre al primer usuario de la lista, y con números impares recibiría siempre uno más que las demás. Sería un sesgo permanente.
Por eso el punto de partida se sortea en cada ejecución. Con 13 usuarios y 2 furnis salen 7 y 6, pero cuál de los dos se lleva el séptimo cambia cada vez.
En resumen: el reparto es equilibrado, el resto es aleatorio.
Qué efectos reparten así
Sección titulada «Qué efectos reparten así»Los que aceptan varias referencias para una misma tanda de objetivos: cambiar el valor de una variable, mover furni hacia furni, reposicionar, traer furni al usuario, mover usuario hacia furni, teletransportar, y los de mover y teletransportar bots.
En los demás, o solo hay una referencia posible, o la referencia no se reparte.
Cuando el objetivo no cabe
Sección titulada «Cuando el objetivo no cabe»Repartir no garantiza que la acción se pueda cumplir. Si mandas 5 usuarios a 4 baldosas de destino, alguno se quedará fuera: dos personas no pueden ocupar la misma baldosa.
Para eso está el complemento de movimientos físicos, que permite atravesar usuarios. Con él puesto, los 5 llegan.
Es un buen ejemplo de la regla general: el reparto decide a quién le toca qué; los complementos deciden si eso es posible.
Lo siguiente
Sección titulada «Lo siguiente»- Retardos y repeticiones – cómo separar en el tiempo lo que si no ocurriría de golpe.
- Límites y rendimiento – cuántos objetivos puedes mover sin que la sala sufra.